Un día apareció Sebas y nos contó sobre su existencia, cosa que me pareció físicamente imposible, hasta que se mandó la terrible piolada de regalarme uno y mandármelo desde baires.

A pesar de que hay que armarse de algo de paciencia para cebarlo, los mates salen increiiiibles en esta vuelta de tuerca al mate, proveniente (por lo poco que sabemos) de Entre Ríos.

La mejor manera de tomarlo es siguiendo estas instrucciones, agregándole anís estrellado para lograr el éxtasis total :)